Por qué nos
jubilamos.
Agosto de 2026
No es fácil escribir esto. He empezado esta carta cuatro veces y la he borrado otras tantas. Pero creo que os lo debo: una explicación honesta, sin rodeos, de por qué después de 24 años hemos decidido cerrar Maison Alessia.
En enero, mi médico me dijo algo que no esperaba escuchar. Nada grave, pero sí una señal clara de que mi cuerpo me estaba pidiendo que parase. Con 68 años, después de décadas eligiendo telas, revisando pedidos, respondiendo correos a las once de la noche y levantándome con la cabeza llena de colecciones, mi cuerpo había decidido que ya era suficiente. Y esta vez le escuché.
Hablé con mi hija, que ha sido mi mano derecha durante los últimos ocho años. Le pregunté si quería continuar ella sola. Me miró un momento y me dijo: "Mamá, esto lo construiste tú. Sin ti, no es lo mismo."
No pude discutirle eso.
También me planteé vender la tienda. Hubo conversaciones, hubo interesados. Pero la idea de que alguien cogiera lo que hemos construido y lo convirtiera en algo que no reconoceríamos... no. Preferimos cerrar con dignidad.
Así que tomamos una decisión: liquidar todo el stock que nos queda y devolverle algo a quien nos ha acompañado todos estos años. Hasta un 70% de descuento en toda la tienda, mientras haya existencias. Cuando se acabe, se acaba. No habrá reposición.
No es una estrategia de marketing. Es exactamente lo que parece: una familia que cierra su negocio y quiere hacerlo bien hasta el final.
Si has comprado alguna vez en Maison Alessia, gracias. Si estás aquí por primera vez, bienvenida. En ambos casos, espero que encuentres algo que te haga sentir bien cuando te lo pongas.
Eso es lo único que siempre quisimos.
Con todo el cariño,
— Alessia Fundadora de Maison Alessia · 2002–2026